domingo, 20 de marzo de 2011

The Sunset Limited


Sobre gustos, colores. Recientemente estrenaron Torrente 4, película que no vería ni aunque me pagaran o salvo que estuviera suficientemente dopado y bien acompañado. Y aun así... Esta claro, que tanto entre las películas, lo mismo que pasa entre los libros o la música, hay muy diferentes estilos. Pero en el fondo todo se reduce a dos tipos: las buenas o las obras.
Es cierto que de vez en cuando a cualquiera le apetece ver alguna chorrada para pasar el rato, delante de un cuenco de palomitas, un par de cervezas y buena compañía que lleve el mismo rollo que tu para hacer un chascarrillo de lo que estás viendo y echarte unas risas. Pero a mi también me apetece ver películas que te hagan pensar, que tengan un mensaje y que ese mensaje tenga un significado.
Ayer he visto The Sunset Limited, película dirigida por Tommy Lee Jones, basada en una obra de teatro de Cormac McCarthy (No es país para viejos o La Carretera, son otras dos de sus novelas que han sido adaptadas al cine y de la primera he de reconocer que todo lo que suene a Bardem me estomaga y me enferma, pero en el papel de Chigurh lo borda y es una perfecta adaptación del libro -por no decir un calco- por parte de los Hermanos Coen). McCarthy es un excelente escritor que sabe crear en todos sus novelas a personajes enfrentados a si mismos y con una fuerte carga existencial.
La película trata sobre dos personajes totalmente antagónicos (Tommy Lee y Samuel L. Jackson), dos formas de pensar, dos seres que parecería que viven en mundos diferentes, alejados por millones de años luz, pero que viven en la misma ciudad. Sus preocupaciones son diferentes, del mismo modo que lo son sus vidas y uno y otro van contando sobre que pilares se sustentan y cuales de ellos se van derrumbando hasta que el personaje del actor-director cuenta que su vida se desmorona de tal manera que sólo desea su propia muerte. La razón enfrentada a la religión y la lógica a la fe. Para mí, una de esas películas que después de verla deseas tener a alguien a tu lado para debatir y que te abre la oportunidad de ponerte trascendental. No es necesario que en una película se gasten un dineral en efectos especiales y trucos y aquí una habitación y dos actores son suficientes para sustentar una gran lección existencial.
Si eres de los que te gusta Torrente 4, Rambo 5 o Mentiras y Gordas, no la veas. Si después de leer todavía te quedan ganas de echarle un vistazo, pincha aquí.

1 comentario:

  1. Hola, saludos desde Colombia,estoy de acuerdo con vos acerca de las malas peliculas llenas de efecticismos que pululan y saturan hasta la saciedad y hasta más, no sólo las salas de cine sino nuestras vidas, que ya bien cargadas están de basura desde la televisión e incluso los medios impresos, y ni hablar de este medio que estamos usando en este momento para variar... aunque bien lo dices, de vez en cuando resulta una rareza, una apuesta arriesgada que solo actores de la talla de T.Lee Jones y S. Jackson pueden hacer, que te toman por sorpresa y te hacen reflexionar sobre este mundo convulsionado que nos tocó vivir, sobre que es lo que realmente importa y por que algunas personas creen que ya no vale la pena, que las ilusiones se han quedado sólo como eso, y que algo tan antiguo como Dios sea en retrospectiva, lo que tal vez sea lo único que nos queda, bueno mas allá de los criterios de cada uno, estoy de acuerdo y agradecido por estas PELICULAS (en todo el sentido de la palabra) que te llevan a un viaje, no precisamente a pandora (avatar...) sino a otro lugar al que ya casi no vamos, nuestro interior.... gracias por este espacio, me alegra que alguien más la hubiera visto y sintiera de algún modo que debía por lo menos hablar sobre ella.

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